26/4/11

Guerra de Abril de 1965: La Trinchera del Honor Dominicano -Ver Imágenes-



En fecha como hoy, pero de 1965, hacen ya 47 años, el pueblo dominicano, civiles y soldados hermanados tras un mismo ideal, se rebelan en las calles de Santo Domingo, armas en manos  reclamando el retorno a la constitucionalidad perdida con el golpe de Estado del que había sido víctima el gobierno liberal de Juan Bosch en 1963. 

La intolerancia y el desprecio por los valores democráticos llevaron a sectores nacionales y extranjeros, a fraguar el golpe que sacó del poder, 7 meses después de su asunción a la conducción del Estado, al Profesor Juan Bosch. Esa acción criminal de los golpistas fue el detonante que trajo consigo la Guerra de Abril de 1965, pasando previamente por niveles de resistencia y lucha como el alzamiento de Manuel Aurelio Tavárez Justo y el 1J4 en Las Manaclas, en 1963. Las conspiraciones en los cuarteles, las huelgas de Mauricio Baez y los obreros en los ingenios azucareros del Este y, finalmente, la explosión del golpe de Estado contra el gobierno despótico encabezado por Donald Reid Cabral y comparte, el 24 de abril en 1965.

Los días 24, 25, 26 y 27 de abril, fueron de gloria, en donde soldados y civiles constitucionalistas derrotaron con las armas en las manos a los golpistas, exigiendo el retorno de Juan Bosch y la Constitución del 63.

Los enemigos de la Patria habían sido derrotados. El pueblo en armas había ganado la guerra, el Presidente Francis Caamaño se había vestido de gloria en la batalla del puente el 27 de abril de 1965. Elías Wessin y Wessin con sus tanques y soldados habían sido derrotados en aquel desigual combate. Tanques y fusiles cayeron en manos del pueblo. La victoria había sido asegurada.

Más el sabor de la víctoria duró poco, pues el 28 de Abril las cosas cambiaron, el Presidente de Estados Unidos de América, Lyndon B. Johnson, había autorizado el desembarco de 42,000 marines estadounidenses de la 82ª División Aerotransportada, armados hasta los dientes, con la misión expresa de contener el triunfo de los revolucionarios dominicanos. Lo que se creyó como el final, se transformó en el inicio de la gran Guerra Patria, ahora contra la armada más grande y poderoso del mundo. 

Durante cinco largos meses los dominicanos resistieron en la trinchera del honor, frente en alto y fusil en manos, hombres y mujeres derramando su sangre y dejando sus vidas en las calles mancilladas de nuestra amada Quisqueya.






















Si poder tenían el yanki invasor, moral y coraje de sobra mostró el pueblo en su resistencia. Los nombres de Francisco alberto Caamaño Deñó, Héctor Aristy, Juan B. Mejía, Justtin Curys, Jack Viu, Juan Miguel Román, Piki Lora, Aniana Vargas, Amaurys Germán Aristy, Maximiliano Gómez, Narciso Isa Conde, Antonio Isa Conde, Coronel Lora Fernández, Oscar Santana, José Guillén, Otto Morales, Plinio Matos Moquete, Rafael Tomás Fernández Domínguez, Rafael -Fafa- Taveras, Henri Segarra, Orlando Mazara, Miguel Cocco, Bienvenido Leal Prandi, Pichirilo,  Flavio Suero, Norge Botello, José Gonzalez Espinosa, Gladys Gutierrez, Esteban Díaz Jáquez,  Iván Rodríguez, Lourdes Contreras, Magaly Pineda, Amín Abel Hasbúm, Homero Hernández, Roberto Duvergé y otros miles, que, como los más de cinco mil abatidos en la guerra, merecen un lugar de honor en la conciencia nacional.

La guerra terminó cinco meses después.

"No vencimos" -dijo Caamaña ante millares de personas frente al baluarte del Conde- "pero tampoco pudimos ser vencidos". "Como el pueblo me lo dio, al pueblo devuelvo el poder", refiriéndose a los poderes depositados por el Congreso Nacional el día de la victoria en el Puente Duarte.

La Guerra de Abril es el símbolo de la resistencia del pueblo dominicano contra el imperialismo. A lo mejor ahora se entienda mejor el porqué nos oponemos y rechazamos energicamente toda intervención armada del imperialismo en Libia, en Irak, en Afganistán y en cualquier parte del mundo. La sangre derramada por los dominicanos en Abril de 1965, fue  tan roja y humana como la misma sangre que derraman los pueblos de Oriente Medio.

¡¡Gloria eterna a Francisco Alberto Caamaña Deñó!!  ¡¡Mil Glorias al Valiente y Arrojado Pueblo Dominicano!!  ¡¡Siempre Abril, la Trinchera del Honor!!.